Mientras Panamá celebra sus carnavales, con alegría y no pocas veces con una gran dosis de desenfreno, en Almirante hemos celebrado, como ya viene siendo costumbre en los últimos años, un sencillo pero significativo acto ecuménico. Puede llamar la atención que este acto se celebre en fechas un poco lejanas a la semana de oración por la unidad de las iglesias.
El cronista, desconocedor de la historia de este lugar, algo ha oído decir. Probablemente, en su origen, la motivación de esta celebración no haya estado centrada en la búsqueda de la unidad, sino en una especie de fuerza de choque contra la exageración celebrativa de unos carnavales que se convierten, por momentos, en una exaltación de lo chabacano. Sea como fuere el resultado es esta iniciativa compartida por cuatro iglesias “históricas” en la que se resaltan valores como la unidad, el respeto y la colaboración en objetivos comunes.
En esta oportunidad, la sede de este encuentro ecuménico correspondió a la Parroquia San José de Almirante. Es bueno saber que cada año se realiza en una iglesia distinta. El acto estaba programado para las ocho de la mañana del día 24 aunque comenzó a las 8.30. Previamente, el P. José Antonio había tenido una reunión con los representantes de la Iglesia Metodista, la Primera Iglesia Bautista de Almirante y la Iglesia Episcopal. En esta reunión se estableció un sencillo programa de participación. El esquema para cada iglesia participante es simple. Un canto, una lectura bíblica previamente distribuida a todos los participantes, proclamada en español e inglés, una predicación-explicación de la palabra proclamada, unos breves momentos para escuchar los ecos de los asistentes, otro canto y una oración final.
Al P. José Antonio, como anfitrión, le correspondió dar la pauta inicial. Apoyado en algunos recursos audiovisuales (que en eso hemos ganado un montón) presentó algunas de las hermosas vistas de la naturaleza que tenemos el privilegio de disfrutar, para expresar la idea de que “esa es la visión de Dios”. En contraste, otras vistas del eterno problema de la basura. Para concluir que la verdadera religión es “devolverle a Dios lo que nos ha regalado con la misma belleza original”. No faltaron alusiones a que por encima de todo lo que nos diferencia, en la palabra de Dios y en Jesús encontramos lo que nos une. Entre otras cosas, el acto sirvió para motivar a participar en una marcha para protestar por el problema de la basura.
La Rev Mary representó a la Iglesia Metodista. Con una reflexión sobre Santiago 1, 19-27, nos invitó a “escuchar y obedecer”. La Primera Iglesia Bautista de Almirante tuvo en el Rev. Frank a su predicador. Ayudado por un traductor, a partir de Santiago 2, 14-26, insistió en la necesidad de acompañar la fe con las obras. El diácono Roberto de la Iglesia Episcopal hizo una reflexión sobre las bienaventuranzas (Mt 5, 1-12) como la carta magna de Jesús fuente de vida para el cristiano. Para finalizar el P. José Antonio presentó, proclamada y audiovisualmente, el texto del juicio final en Mt 25, 31-46, invitando a hacer de la religión una acción.
Cada uno con su estilo y sus formas, pero en un clima de respeto y de mucha alegría. No faltó como parte de la celebración un brindis para el centenar de personas congregadas. El acto finalizó con el rezo del padre nuestro con las manos unidas y el abrazo de la paz.