La parroquia de Río Abajo, en Panamá, atendida por la comunidad de agustinos recoletos, se ha solidarizado con la misión de Bocas del Toro, que recientemente sufrió unas fuertes inundaciones, aportando ropa alimentos y dinero en efectivo para ayudar a los damnificados. Recogemos la información de la página web de la parroquia.
Las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí han resultado afectadas por el temporal de agua que ha azotado la zona durante la pasada semana. Las intensas lluvias provocaron inundaciones en los lugares cercanos a los ríos que arrastraron consigo las viviendas y los enseres de los moradores. En zonas más altas, las lluvias ocasionaron derrumbes que cortaron las vías de comunicación, quedando la provincia de Bocas del Toro aislada del resto del país pues los vuelos fueron suspendidos por el estado del tiempo.
Los medios de comunicación han venido informando de los problemas ocasionados por el temporal en estas provincias. Y se ha suscitado un movimiento de solidaridad con los afectados que, como siempre ocurre en estos casos, golpea más a los más desfavorecidos.
Nuestra parroquia tiene un vínculo especial con la provincia de Bocas del Toro pues los religiosos que atienen pastoralmente a la Prelatura son miembros de la Orden de Agustinos Recoletos. El nuevo prelado, Mons. Aníbal Saldaña, convivió con nosotros durante los dos meses anteriores a su ordenación como obispo.
Por esa razón la parroquia, aún antes de que los obispos establecieran que se hiciera una colecta especial, se puso en marcha para ayudar a los damnificados. Se hizo un llamamiento para que los fieles colaboraran con ropa, alimentos secos, leche y agua potable. El día de la fiesta de la Virgen de la Medalla Milagrosa se hizo una colecta especial con el mismo fin.
Finalmente, el domingo día 30 de noviembre, siguiendo las directrices de nuestros obispos, se hizo una colecta especial en todas las misas. Mons. Aníbal Saldaña, de regreso de la reunión anual de la Conferencia Episcopal Centroamericana celebrada en El Salvador, estuvo presente entre nosotros y, además de presidir la misa de 11:00 am, intervino en el resto de las misas para motivar a los fieles y agradecer su colaboración.
Tenemos que poner de manifiesto la gran generosidad de los feligreses que se han volcado en ayuda de Bocas del Toro. Entre las colectas y donativos particulares se ha llegado a la cantidad de 3.250,00 Balboas que se entregaron directamente a Mons. Aníbal. En lo que se refiere a ropa y alimentos se ha conseguido la colaboración de la empresa CUSA que ha puesto a nuestra disposición un camión que transportará todo lo recaudado hasta su destino.
Desde aquí, y en nombre de los misioneros y de los fieles de la Prelatura de Bocas del Toro, queremos agradecer a todos su aportación, a los miembros de Cáritas su trabajo de clasificación y ordenación de los donativos y a todos los que han manifestado su interés y su preocupación por nuestros hermanos.