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El año recién estrenado registra para la Prelatura de Bocas del Toro una fecha en el calendario cargada esperanza. En efecto, el pasado veintinueve de enero la parroquia de San José-Chiriquí Grande pasó al cuidado pastoral y la administración de los misioneros del Verbo Divino.
Para los que no son conocedores de la realidad bocatoreña les informamos que Chiriquí Grande es uno de los tres distritos de la Provincia de Bocas del Toro cuyo nacimiento coincide con el de la Provincia (16 de noviembre de 1903). La parroquia de Ch.Grande bajo el patrocinio de San José fue creada el año 2001 por Mons. José Agustín Ganuza, OAR., Obispo Prelado Emérito de Bocas del Toro. El territorio parroquial comprende, además del Distrito de Ch. Grande, las tierras anexas del Distrito Ño Kribo de la Comarca Ngöbe-Buglé.
La Sociedad del Verbo Divino (SVD) es un instituto de vida consagrada de la Iglesia Católica cuyos miembros, de distintas nacionalidades y culturas, desempeñan tareas apostólicas empujados de ardor misionero para compartir como dice el documento de Aparecida (DA, n°145): “la experiencia del encuentro con Cristo, testimoniarlo y anunciarlo de persona a persona, de comunidad a comunidad, y de la Iglesia a todos los confines del mundo (cf, Hch 1,8)”.
Este paso dado por los misioneros del Verbo Divino estuvo precedido de la experiencia pastoral que durante año y medio realizó el R.P. Mikhael Malik, SVD por encargo de sus superiores, con el fin de evaluar “in situ” si efectivamente este ministerio parroquial respondía a la identidad carismática de su instituto.
El domingo veintinueve de enero, teniendo como actividad principal la Eucaristía, y con una liturgia bien preparada por el equipo litúrgico y el apoyo de la comunidad parroquial se procedió a firmar el contrato eclesiástico entre el Obispo Prelado Mons. Aníbal Saldaña Santamaría, OAR y el R.P. José Cyriac Melukunnel, SVD, Superior Regional del Verbo Divino. Así también, tomaron posesión de sus cargos el párroco (R.P. Mikhael Malik, SVD) y el vicario cooperador (R.P. Ramón Espuelas, SVD).
El acontecimiento se prolongó con la invitación a compartir mesa con todos los asistentes, así como un ameno programa cultural con el plato fuerte de bailes típicos y otras interpretaciones artísticas que le dieron el toque colorido y festivo a la jornada.
Mons. Aníbal Saldaña Santamaría
Obispo Prelado de Bocas del Toro
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