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Como viene siendo habitual, la semana anterior a la fiesta de nuestro padre san Agustín tuvieron lugar los ejercicios espirituales, convocados por la Provincia, en el ámbito del silencio y sosiego del convento de Ntra. Sra. de Valentuñana.
Comenzaron el día 22 en la tarde-noche y concluyeron el 27, también en la tarde-noche, con la Eucaristía. Han sido un tiempo gracia, de revitalización interior y afianzamiento de la propia vocación y misión, propiciado por un horario pensado para favorecer el ambiente de reflexión y recogimiento personal.
Este año, el director ha sido Fr. José Ramón Pérez Sáenz, OAR, religioso de la Provincia de San José. En la actualidad reside en Roma al servicio de la Orden como Vicario general.
El director, jornada tras jornada, hizo un recorrido por la historia de la vocación personal iluminado por una selección de textos bíblicos. Vocación que surge a partir del encuentro transformador con Jesús. Llamada que conlleva una respuesta generosa, una actitud y disposición para compartir su misión. Finalizó con la presentación de María como modelo y madre de los consagrados por su acogida a llamada y entrega al proyecto de Salvación de Dios.
Fueron veintidós los participantes entre hermanos de las comunidades de España, de algunos ministerios de América, de vacaciones en esas fechas con su familia, y tres de la Provincia de San Nicolás de Tolentino, en un clima de muy buena convivencia fraterna. Y, como siempre, muy bien acogidos y atendidos por la comunidad local de Valentuñana.
Uno de los participantes ha resumido su experiencia de esos días con estas concisas expresiones: «buen director, buena convivencia, buenas atenciones de la casa, bueno todo menos el calor».
El día 28, la festividad de nuestro padre san Agustín se celebró con la solemnidad que ameritaba. Al caer en domingo, algunos por compromisos pastorales se marcharon el día anterior, pero otros llegaron. La Eucaristía, a las 9 horas, a la que asistieron algunos feligreses del pueblo, fue presidida por el Prior provincial acompañado por varios religiosos, y armonizada por Fr. Manuel Gutiérrez.
Posteriormente, a las 2 de la tarde, se disfrutó de la comida en un ambiente festivo. Entre los invitados, el Sr. Alcalde de la Villa de Sos del Rey Católico, su párroco, Don Máximo, y un grupo de amigos y allegados a la comunidad del convento.
Quienes se han acercado este año a Valentuñana han gozado de unos días con una mezcla de oración, de tranquilidad, de convivencia, de crecimiento espiritual y de fiesta.
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