Último adios al P. Francisco Garralda en Sos del Rey Católico

Acompañado de familiares, religiosos agustinos recoletos y sacerdotes de la diócesis de Jaca, además de algunos feligreses de Sos del Rey Católico, tras la celebración de una eucaristía presidida por el P. Provincial, fueron enterrados los restos mortales del P. Francisco Garralda, fallecido el pasado lunes, 8 de diciembre en el Hospital de Navarra, en Pamplona a la edad de setenta y cinco años.

En el cementerio del monasterio de Nuestra Señora de Valentuña, junto al resto de los religiosos agustinos recoletos de nuestra provincia fallecidos, descansa ya en espera del día de la resurrección el P. Francisco Garralda, miembro de esta comunidad de Sos del Rey Católico.

En el altar, junto al P. Alfonso Lorda, otros treinta sacerdotes, la mayoría de ellos de la provincia Nuestra Señora de la Consolación. Hubo también una nutrida representación del clero diocesano. No faltaron tampoco familiares del P. Francisco, llegados hasta Sos desde Pamplona y San Martín de Uns. También quisieron darle un último adiós numerosos discípulos suyos.

El P.Provincial en su homilía hizo una reseña de su vida y agradeció a Dios por los muchos servicios que el P. Francisco pudo hacer al Iglesia y a la Orden en los numerosos ministerios y tareas que se le encomendaron.

Cinco naciones fueron testigos del trabajo de Francisco Garralda. En las comunidades de los conventos de Sos y de Pamplona, del colegio Agustiniano de Madrid y en la parroquia Ntra Sra de la Consolación ejerció su ministerio en España, principalmente en el campo de la formación. También trabajó en Italia donde fue consejero general. En Panamá ejerció la docencia y en Guatemala, en Totonicapán, y en República Dominica, en las parroquias de Salcedo, Tenares y Nuestra Señora de la Paz, trabajó también en el ministerio `pastoral.
“Un todo terreno” al que correspondió servir en todos los campos posibles dentro de la vida religiosa, la docencia, la formación, la pastoral y el gobierno. Allí por donde pasó dejó señales de su buen hacer.

“Buen profesor de Filosofía e Historia de La Filosofía, podemos dar fe de su capacidad”, dice el P. Félix Azcárate. De su entrega en la pastoral  pueden hablar los cantones de Totonicapán, las lomas de Tenares y las comunidades de San Cristóbal. Era un espectáculo verle preparar la salida a las comunidades, cargando en su jeep el generador, el organillo, las bocinas, toda una mudanza y acarreo. El Altar parecía un mercadillo en el que la gente se sentía animada y lograba conectar con Dios”.

Su último trabajo en Sos del Rey Católico lo agradecerán las futuras generaciones. Se ha dedicado a informatizar todos los libros de la Biblioteca del monasterio. La obra ha quedado concluida y ahora será más fácil darle continuidad.

Con setenta y cinco años, aunque con la salud ya bastante deteriorada, estaba a la espera de que se le asignara un nuevo trabajo y servicio. El severo derrame cerebral sufrido el pasado 28 de noviembre dijo “hasta aquí”. Ahora descansa ya en la casa del Padre.

 
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Benjamin
 
   
     
     
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