En el seminario de Santo Domingo los religiosos de esta delegación realizaron su tercera jornada de formación en lo que va de año, analizando en esta ocasión las “principales líneas de acción pastoral en América Latina hoy y el papel de los principales agentes: presbíteros, laicos y consagrados”. Al encuentro asistió también monseñor José Grullón, obispo de la diócesis de San Juan de la Maguana.
Previamente, como ya es costumbre, el secretariado de formación entregó a cada religioso un material de reflexión, sacado de uno de los libros del teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, para ser leído y reflexionado antes de la jornada de manera que el diálogo y los comentarios de pudieran ser más enjundiosos.
Tras la oración, el P. Cruz María Echeverría propuso abrir un diálogo abierto entre todos para compartir las impresiones, inquietudes, preocupaciones y expectativas que en cada uno produjo la lectura del documento que, describía las líneas pastorales de la Iglesia en este continente en base a cuatro modelos que de alguna forma siguen todavía hoy coexistiendo: la Pastoral de Cristiandad, la Pastoral de Nueva Cristiandad, la Pastoral de la Madurez en la Fe y la Pastoral que el teólogo denomina Profética.
La mayoría de los religiosos manifestaron sentir que nuestra acción pastoral se enmarca, de acuerdo a estas cuatro líneas pastorales, en la tercera de ellas, la de la madurez en la fe, centrada en la formación de los laicos para suscitar agentes laicos comprometidos con la acción pastoral y en el campo social y político. Se ve, empero, más dificultad para asumir la línea pastoral denominada profética, aunque se observen varios rasgos de ella en nuestra acción ministerial.
Se analizó también este tema en el marco de la preparación del capítulo provincial. En este sentido algunos religiosos manifestaron la necesidad de que se hace necesario definir con mayor claridad el tipo de presencia que nos demanda hoy la realidad para así poder responder con una acción pastoral más adecuada y no sólo en el campo de los ministerios parroquiales.
Monseñor Grullón más que ofrecer una reflexión sobre las líneas pastoral del continente ofreció un testimonio personal de cómo él se maneja en su diócesis para determinar la pastoral diocesana. Señaló que toda acción pastoral tiene que venir marcada por la realidad y que la realidad en la que en estos momentos nos vemos todos es una realidad de pobreza, de violencia y que en fidelidad a lo señalado por el documento de Aparecida debemos dar las respuestas posibles al grito clamoroso de los pobres que están sufriendo. En este sentido señaló, una línea de acción debe ser llevar esperanza desde la cercanía y la ternura en el trato a la gente.
En nuestra acción pastoral, señaló monseñor Grullón, debemos trabajar por dar fuerza y empoderamiento a la ciudadanía y a sus organizaciones para hacer frente a los abusos del Estado. “El hombre, concluyó el obispo, es el camino a recorrer en nuestra acción pastoral.
Quedó tiempo para que el delegado explicara a los religiosos la metodología acordada por la comisión precapitular en su reunión de Madrid y el calendario a tener en cuenta para tener listo el documento de nuestra delegación y sus aportes al próximo capítulo. En este sentido se acordó hacer asamblea los días treinta de noviembre y primero de diciembre para compartir las reflexiones personas y comunitarias del documento elaborado por la comisión y consensuar el documento de nuestra delegación.
El P. Juan Carlos nos informó de la último convivencia vocacional a la que asistieron once muchachos y el P. Gabriel nos comunicó la intención que tienen en esa casa de hacer una asociación de exseminaristas con la finalidad de implicarlos también en la promoción vocacional.
Y, finalmente, a propuesta del director de la Escuela Parroquial se decidió que el delegado, en nombre de los religiosos de la Delegación, agradeciera oficialmente por escrito al gobierno y administración provincial el apoyo y la ayuda dada al centro que está viviendo una nueva etapa en su historia.