Mes agustiniano en el Seminario de Guatemala

Con un pregón iniciábamos oficialmente el mes agustiniano en el Seminario San Agustín de Guatemala. A partir de ahí las actividades se fueron sucediendo a lo largo del mes. El domingo 2 aprovechamos el paseo mensual para visitar el mercado de Chichicastenango y acercarnos hasta Quiché. Tuvimos suerte de que Monseñor Molina regresaba de una visita pastoral, nos atendió amablemente en su casa, almorzamos y nos mostró la catedral y centro parroquial recientemente restaurado.

Del 14 al 16 de agosto fue un fin de semana vocacional: los seminaristas y fray Ismael se encargaron de animar, coordinar y hacerse presentes en un retiro vocacional en Totonicapán, un encuentro de jóvenes en Xela y la participación en la jornada de los acólitos de Totonicapán.

El fin de semana siguiente tocó el turno al área de la capital. Una buena representación de las pastorales juveniles de nuestros ministerios capitalinos y los grupos agustinianos de Villa Hermosa nos reunimos ese domingo 23 en el seminario. Primero unas dinámicas de bienvenida y después cada grupo organizó una representación: mímicas, actuación, bandas de música. Bonito día de  convivencia donde más de 150 jóvenes respiraron ambiente agustiniano. Terminamos con la Eucaristía en la capilla del seminario y el almuerzo preparado  por la comunidad Santa Mónica de la parroquia.

El 26 de agosto el seminario organizó un acto académico para conmemorar a su patrón San Agustín.  Le pedimos al catedrático P. Sergio Checchi s.d.b., del Instituto Filosófico donde estudian nuestros formandos, que compartiera con nosotros una conferencia en torno a la temática del Año Sacerdotal: “Perfil e identidad del sacerdote en la Iglesia y el mundo actual”. Invitamos a gente de nuestra parroquia y amigos vinculados al seminario que siguieron con gran interés la conferencia.

El día de San Agustín lo vivimos muy intensamente en el seminario. A mediodía, la comunidad de San Judas y la del seminario se reunieron a la hora del almuerzo. No pudieron, en esta ocasión, sumarse nuestros hermanos de Xela y Totonicapán, pero los tuvimos muy presentes. Sí que nos acompañó Monseñor Mario Molina. Aprovechamos el buen tiempo para organizar una “carne asada” en el patio del seminario que se prolongó con una amena sobremesa. Por la noche, celebramos a Nuestro Padre en una solemne eucaristía. Invitamos a continuación a un sencillo brindis en el comedor del seminario a las personas que nos quisieron acompañar en este día tan señalado para nosotros.

Como colofón de actividades, tuvimos la segunda convivencia vocacional de este año. Este es ya un encuentro de seguimiento con aquellos jóvenes –cinco muchachos de la capital y del occidente- que van trabajando con el promotor vocacional su inquietud y posible decisión para entrar en nuestro seminario. Nos dejaron muy complacidos por su alegría y motivación. Que el Señor les siga animando.

 

 
Fotos
Benjamin
 
   
     
     
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