La fecha era el 2 de abril, pero ese día, Viernes Santo, no se prestaba para una celebración gozosa y solemne. Hubo que posponerla. Y la celebramos el 27 de abril, tiempo pascual todavía. Asistieron los feligreses más allegados a la comunidad, pero la presencia más significativa fue la del grupo Vida Ascendente de la parroquia, que asesora y modera el P. Enrique. Días antes, los religiosos de las tres comunidades de Madrid tuvimos la oportunidad de felicitar a nuestro hermano compartiendo con él, en el Colegio Agustiniano, comida y sobremesa en un ambiente festivo y familiar.
El P. Enrique se ordenó en Pamplona, el 2 de abril de 1960, Ese mismo año lo hicieron sus compañeros Javier Sanz, Fermín Moriones y Jesús Equísoain, José Luis Cortés y Ángel Sagardo y Carlos Salvador. Los tres últimos han sido los primeros en llegar a la casa del Padre donde la fiesta es ya permanente y llena de gozo, con Cristo sacerdote eterno, donde no cabe júbilo mayor. El resto de compañeros van celebrando su fiesta ahí donde residen, con la solemnidad que el acontecimiento requiere.
La celebración en nuestra parroquia de la Consolación de Madrid resultó gozosa, familiar y sencilla. Presidió la eucaristía el superior, J. L. Urriza, con los textos de la misa de Cristo sumo y eterno sacerdote. Sus palabras fueron de agradecimiento al Señor por el don del sacerdocio y de reconocimiento a la persona de Fr. Enrique. Después de la comunión leyó para todos el texto de la bendición papal que recibió el P. Enrique con motivo de sus cincuenta años de sacerdocio.
Al final, el P. Enrique pronunció unas palabras con las que expresó su sorpresa -emboscada la llamó él- por la fiesta que sin su conocimiento se estaba celebrando, que él agradeció, emocionado y contento. Un aplauso prolongado dio fin a la eucaristía. Enrique es muy querido en esta comunidad parroquial.
De ahí se pasó al salón parroquial para compartir como hermanos y amigos un ágape, con las cosas que los mismos feligreses habían traído de sus casas. Y la fiesta se prolongó con cantos, adhesiones de cariño, felicitaciones y fotos para el recuerdo.
¡Felicidades, Enrique! Que el Señor prolongue muchos años más el ejercicio de tu sacerdocio.
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