Mons. Mario Alberto Molina Palma toma posesión de la Arquidiócesis de Los Altos, Quetzaltenango-Totonicapán (Guatemala)

Por primera vez en la historia de nuestra Orden en América Latina un agustino recoleto ha sido nombrado arzobispo. Se trata de Mons. Mario Alberto Molina Palma, OAR, religioso de la Provincia Nuestra Señora de la Consolación, quien en 2004 fuera nombrado Obispo de Quiché en Guatemala, y el pasado 14 de julio fue nombrado por Su Santidad, Benedicto XVI, Arzobispo Metropolitano de Los Altos-Quetzaltenango-Totonicapán, la segunda arquidiócesis de Guatemala.

Monseñor Mario Alberto Molina Palma

Mons. Mario Molina, nacido en Panamá el 13 de octubre de 1948, hizo su profesión solemne como agustino recoleto en 1971 y fue ordenado sacerdote en 1975 por Mons. José Agustín Ganuza, OAR, Prelado de Bocas del Toro, en la capilla de nuestro Colegio San Agustín de Panamá, del que fue exalumno. Tras concluir sus estudios de especialización bíblica en Roma, fue destinado a Guatemala en 1986, donde comenzó una fructífera labor en el campo de la formación y educación, a la par que trabajaba en el campo ministerial, siendo párroco de Santa María Goretti en Ciudad de Guatemala.

En 1998, contando con la anuencia de los superiores, fue nombrado secretario adjunto de la Conferencia Episcopal de Guatemala, donde prestó sus servicios al episcopado guatemalteco con reconocida competencia. Tras varios años en el país, obtuvo la nacionalidad guatemalteca. Mientras participaba como delegado al Capítulo General de la Orden de Agustinos Recoletos en octubre de 2004, fue hecho público su nombramiento por parte del Papa Juan Pablo II como Obispo de Quiché, en Guatemala. Allí desarrolló su labor pastoral con entrega y generosidad, aprendiendo desde el principio de su episcopado la lengua de la etnia indígena de su territorio.

A finales del año 2010 el Arzobispo de Los Altos-Quetzaltenango-Totonicapán, Mons. Óscar Julio Vian Morales, salesiano, fue nombrado Arzobispo de Guatemala, quedando vacante la sede de Los Altos. Así, las cosas, el 14 de julio de 2011 el Papa Benedicto XVI hizo público el nombramiento de Mons. Mario Molina como nuevo Arzobispo Metropolitano de Los Altos-Quetzaltenango-Totonicapán.

La Arquidiócesis de Los Altos-Quetzaltenango-Totonicapán

La Arquidiócesis de Los Altos-Quetzaltenango-Totonicapán tiene su sede en la ciudad de Quetzaltenango, la segunda del país. Está formada por 32 parroquias y cuenta con 28 sacerdotes diocesanos y 30 religiosos. Trabajan, además, 40 religiosas. Tiene también 17 seminaristas mayores. En esta arquidiócesis estamos presentes los agustinos recoletos desde hace varias décadas, atendiendo las parroquias de San Miguel Arcángel en Totonicapán y la Sagrada Familia, en Quetzaltenango. El templo parroquial de San Miguel Arcángel en Totonicapán en Cocatedral de la arquidiócesis. En dicha población nuestros religiosos han realizado una gran tarea evangelizadora, y apoyado el crecimiento y maduración en la fe de los laicos, quienes se han organizado de forma admirable, atendiendo más de cincuenta comunidades indígenas con una población que supera los cien mil habitantes.

Toma de posesión

El sábado 17 de septiembre de 2011 era la fecha señalada para la toma de posesión de Mons. Mario Molina como nuevo Arzobispo Metropolitano de Los Altos-Quetzaltenango-Totonicapán. A las nueve de la mañana una nutrida multitud acompañó al nuevo Arzobispo en una caminata por las calles de la ciudad de Quetzaltenango hasta la Iglesia Catedral. Entre los acompañantes durante la caminata había muchos feligreses de la diócesis de Quiché, donde Mons. Mario Molina había sido Obispo. En la catedral le esperaba una enorme multitud de feligreses venidos de todas las parroquias de la Arquidiócesis, así como numerosos Obispos de Guatemala, Costa Rica, El Salvador y Panamá. Estuvieron presentes, entre éstos, los Arzobispos de El Salvador y Panamá. También un numeroso grupo de familiares de Mons. Mario Alberto, procedentes de Panamá se hicieron presentes. Entre ellos su madre, doña Rosario, quien con sus 89 años hizo el esfuerzo para asistir a la toma de posesión de su hijo.

Por parte de la Orden estuvieron presentes el Prior General, P. Miguel Miró; el ex Prior general P. James McGuire; el Prior provincial de Nuestra Señora de la Consolación, P. Manuel Beaumont; el Vicario provincial de Panamá, Guatemala y República Dominicana, P. Gabriel Robles; Mons. Aníbal Saldaña, Obispo Prelado de Bocas del Toro; Mons. Ángel Sancasimiro, Obispo agustino recoleto de Alajuela (Costa Rica); el Delegado de Guatemala, P. Max Ozuna; el Prior del Colegio San Agustín de Panamá, P. Francisco Javier Lopeandía; y los PP. Valerio Baines, Bolívar Sosa, Julio Mendi y Jacinto Lozano, de los ministerios recoletos de Guatemala. También estuvieron presentes los ocho seminaristas recoletos de nuestro Seminario en Ciudad de Guatemala, así como los ocho aspirantes a nuestra Orden que cursan el bachillerato en el Seminario de los Benedictinos en Quetzaltenango.

Poco después de las 10 de la mañana del sábado 17 de septiembre hizo su entrada Mons. Mario Molina en la Catedral, en Quetzaltenango. Allí le esperaba el clero de su Arquidiócesis. Al entrar en la catedral, Mons. Molina se dirigió a la capilla de la Virgen del Rosario, patrona de la Arquidiócesis, acompañado por los Arzobispos y Obispos presentes. Allí cantó la Salve y se revistió para la celebración litúrgica. Al inicio de la misma se hizo lectura, en latín y en español, de la bula de nombramiento enviada por Su Santidad, Benedicto XVI. El Colegio de consultores examinó, como está previsto, la bula y prestó obediencia al nuevo pastor de la Arquidiócesis. El Nuncio de Su Santidad en Guatemala, Mons. Richard Gallagher, procedió entonces a llevar al nuevo arzobispo a la cátedra y sentarlo en la misma, como signo de toma de posesión de su nuevo cargo. Posteriormente, el Nuncio dirigió una palabras en nombre del Santo Padre, en las que citó la famosa frase de san Agustín “con vosotros soy cristiano, para vosotros soy Obispo”, animando con ella al nuevo Arzobispo a iniciar su ministerio con dedicación y entrega al servicio del Pueblo santo de Dios.

Durante su homilía, Mons. Mario Molina resaltó que su principal misión al frente de la Arquidiócesis será divulgar el Evangelio. “Voy orar todos los días por ustedes. Gracias por el recibimiento, y desde hoy estoy a su plena disposición”, manifestó al finalizar su homilía. También el nuevo Arzobispo saludó en lengua k’iché a los feligreses, quienes prorrumpieron en un sentido aplauso. A los fieles de la diócesis de Quinché, donde había sido Obispo, les dijo: “En Quiché aprendí a ser Obispo y les digo a todos los hermanos, mil gracias por acompañarme hasta aquí”.

Al finalizar sus palabras, Mons. Mario Molina dijo a los fieles: “Mi plan de trabajo por ahora será conocer y visitar las parroquias de la Arquidiócesis”. Este plan lo iniciará Mons. Molina inmediatamente, pues para el domingo 18 de septiembre, al día siguiente de su toma de posesión, tiene prevista la visita a la parroquia San Miguel Arcángel de Totonicapán, donde será recibido por los fieles y celebrará la Eucaristía, con la cual se dan inicio a las fiestas patronales de San Miguel.

Para los agustinos recoletos es una gran acontecimiento, pero sobre todo una ocasión especial de dar gracias a Dios porque confía en nosotros para servir al pueblo de Dios en la persona de un hermano de hábito, Mons. Mario Alberto Molina Palma. Deseamos a nuestro hermano un feliz episcopado en esta porción del pueblo de Dios que es la Arquidiócesis de Los Altos-Quetzaltenango-Totonicapán.

 

 
 
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