Ha transcurrido una semana de la Formación Propia Agustina Recoleta en el convento de Monachil, donde nos encontramos gracias a la grata incorporación de la provincia de Santo Tomás en estas jornadas.
Esta experiencia que se viene realizando desde hace varios años es realmente enriquecedora para nosotros los estudiantes ya que no solo adquirimos conocimientos intelectuales, sino también humanos y espirituales. Después de todo, ahora mismo nos encontramos reunidos religiosos de varias partes de la geografía americana, desde Argentina hasta México, pasando por Republica Dominicana, y atravesando Centro América con Honduras y Panamá, sin dejar de lado el vasto país de Brasil y claro, los anfitriones españoles. Esto nos ofrece a todo un compartir de nuestras diversas vivencias en múltiples aspectos de nuestra vida formativa y personal, tanto nuestras alegrías, dificultades y tristezas, así como la motivación para darle siempre un Sí a Jesucristo.
Por otro lado, estos primeros días hemos estados acompañados del P. Ángel Martínez Cuesta, que con gran pedagogía nos ha guiado a través de un recorrido por la historia de nuestra orden, en las primeras décadas del siglo XX. Con él, hemos podido comprender todas las repercusiones que tuvo la Revolución Filipina en 1898, así como la apertura de los diversos campos misionales en América con lo que esto supuso a largo plazo para nuestra orden. De igual manera, nos hemos introducido en la vida de personajes que tuvieron especial relevancia durante esta época de tanto movimiento y expectativa. Por último, el padre también nos ofreció claves para nuestra vivencia agustina recoleta desde una visión histórica-espiritual lo cual nos ha enriquecido aún más.
Como no todo es lectura y formación, sino que queda espacio para el entretenimiento sano, también tuvimos dos excursiones donde hemos conocido un poco más de la geografía granadina y de la historia pragmática de nuestra orden. El sábado, luego de la Eucaristía y el desayuno, nos desplazamos hacia la costa donde tuvimos la oportunidad de conocer Motril, y el lugar donde vivieron nuestros mártires. Luego de una corta pero intensa visita a la comunidad, fuimos a la playa de Calahonda donde pudimos tomar un refrescante baño en el Mediterráneo. A continuación tuvimos una sustanciosa comida fraterna en un restaurante de la localidad y por último, aprovechando los rayos de luz vespertinos, nos acercamos a las cuevas de Nerja donde se palpa visualmente las maravillas de Dios en la naturaleza.
Por otro lado, el domingo aprovechando también el día y el tiempo libre, por la mañana, algunos se aventuraron a la montaña realizando una calurosa caminata mientras que otros se quedaron haciendo deporte. En la tarde todos salimos todos para la ciudad de Granada donde nos dieron un tour por la exhibición de los 100 años de la provincia de Santo Tomás de Villanueva en la comunidad de Hospitalícos. Luego la hermana del P. Javier Legarra nos dio un pequeño recorrido por la ciudad resaltando la Catedral, y por último, hubo tiempo libre para caminar la impresionante ciudad, abriendo el apetito para un segundo recorrido en fechas próximas.
No podemos dejar de lado la celebración solemne de Nuestra Señora de la Consolación, acompañada de una procesión por los patios del convento. Estuvo presidida por el P. Jiovanny, el cual con gran cercanía predicó sobre la importancia de esta solemnidad para todos los agustinos recoletos. De igual manera, el ambiente del día estuvo marcado por la festividad, no solo en la decoración, sino también en los corazones de cada uno de los que estamos aquí. Un día realmente para recordar.
Una vez acabada la Historia de la Orden, comenzamos ahora con un acercamiento a San Agustín de la mano del P. Enrique Eguiarte, oar. Sabemos que con su gran experiencia en nuestro padre, conoceremos un poco más de lo que él nos tiene que decir a nosotros los agustinos recoletos en la actualidad.