En la noche de domingo 22 de marzo al lunes 23 los ladrones, al parecer con la intención de buscar desesperadamente dinero, penetraron al templo de parroquia Nuestra Señora de la Consolación de San Cristóbal llevándose una bocina, un abanico y varios micrófonos. No parece que la profanación fuera el objetivo de esta tropelía.
Los ladrones arrojaron al suelo el sagrario y trataron de forzarlo, sin conseguirlo, pensando, según parece, que era una caja fuerte. Sacaron ropas y objetos litúrgicos de sus armarios desparramándolos por el suelo de la sacristía.
Al ser el lunes día en que este templo permanece cerrado, no fue hasta en horas de la tarde cuando los sacerdotes de esta parroquia se dieron cuenta del hecho.
Inmediatamente se puso el hecho en conocimiento de la policía y dos agentes fueron despachados al lugar para iniciar las investigaciones. Se tomaron fotografías de los daños y muestras de huellas dactilares.
Todo parece indicar que se trata de ladrones poco expertos. No iban pertrechados de herramientas adecuadas pues se auxiliaron de piedras y de algún otro objeto metálico encontrado en el propio templo. Forzaron los armarios donde se guardan las ropas para la liturgia al igual que las gavetas donde se recogen los demás instrumentos propios del culto.
Rápidamente la noticia se regó por la ciudad y numerosos fieles acudieron al templo para ver lo sucedido y desagraviar ante el sagrario lo que consideraban una profanación. Una vez recompuesto el sagrario, se hizo un momento de oración y las religiosas mercedarias del colegio San Rafael rezaron las vísperas en la capilla del Santísimo.
Este tipo de delitos, cometidos por individuos enganchados a la droga que buscan desesperadamente dinero están proliferando cada día más en el país haciendo de la inseguridad un problema cada vez más preocupante entre los ciudadanos.
La indignación es grande entre la feligresía y población de la ciudad y muchos lamentan el estado de abandono en que las autoridades tienen este templo, ubicado en el centro de la ciudad sureña, declarado patrimonio artístico nacional. Recientemente el propio Secretario de Estado de Cultura visitó esta iglesia construida por Trujillo, en la que destaca una valiosísima colección del muralista español Vela Zaneti, y prometió ocuparse de su mantenimiento.
Pero como dicen aquí, “va a llover no moja”.